Tegucigalpa, Honduras.- La coordinadora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH), Migdonia Ayestas, lanzó una fuerte advertencia sobre las estrategias que utilizan los grupos criminales para reclutar a adolescentes, especialmente a niñas y jóvenes, mediante engaños, relaciones sentimentales y amenazas.
La experta señaló que las organizaciones delictivas han perfeccionado sus métodos de captación, aprovechándose de la vulnerabilidad de los menores para incorporarlos a sus estructuras criminales, una situación que representa un creciente desafío para las autoridades y para las familias hondureñas. “Hemos visto niñas de 16 años que las están enamorando, que quieren formar parte de un grupo criminal y por eso las están matando”, manifestó Ayestas al referirse a los casos documentados por el Observatorio de la Violencia.
Violencia marcada por el control territorial
De acuerdo con la investigadora, muchos de estos hechos violentos no ocurren de manera aislada, sino que responden a estrategias de control territorial implementadas por organizaciones criminales para demostrar poder frente a grupos rivales y enviar mensajes a las autoridades.
Ayestas explicó que el asesinato de mujeres y adolescentes suele estar acompañado de altos niveles de violencia, reflejando relaciones de poder, odio, desprecio y ensañamiento, elementos que agravan la crisis de seguridad que enfrenta el país.
Las mujeres enfrentan decisiones extremas
La coordinadora del OV-UNAH indicó que las mujeres que viven en comunidades dominadas por estructuras criminales enfrentan escenarios extremadamente difíciles.
Según explicó, muchas solo tienen dos caminos: rechazar cualquier intento de reclutamiento y huir junto a sus familias para proteger sus vidas, o terminar integrándose a estas organizaciones bajo presión, amenazas o falsas promesas construidas mediante relaciones sentimentales.
Este fenómeno, afirmó, evidencia la forma en que el crimen organizado utiliza la manipulación emocional para fortalecer sus redes y ampliar su influencia en distintas zonas del territorio nacional.
Llamado a fortalecer la prevención
Ayestas lamentó que cada vez más mujeres y adolescentes estén perdiendo la vida en circunstancias particularmente violentas, caracterizadas por actos de extrema crueldad.
Ante este panorama, hizo un llamado a fortalecer las políticas públicas orientadas a la prevención de la violencia, la protección de la niñez y adolescencia, el fortalecimiento de la educación, así como la recuperación de espacios seguros para las comunidades.
Especialistas consideran que enfrentar el reclutamiento de menores requiere acciones coordinadas entre instituciones del Estado, centros educativos, organizaciones comunitarias y familias, con el objetivo de reducir la influencia de los grupos criminales sobre la juventud hondureña. Redacción Wendoly V






