Tegucigalpa, Honduras.- Las largas filas de pacientes en el Hospital Psiquiátrico Mario Mendoza evidencian una creciente demanda de servicios de salud mental en Honduras, mientras persisten desafíos para ampliar la atención especializada en distintas zonas del país.
Desde las primeras horas del día, decenas de personas llegan a este centro asistencial público en busca de consultas psicológicas, tratamientos psiquiátricos, seguimiento médico y medicamentos, convirtiendo sus instalaciones en el principal punto de referencia para pacientes que no encuentran opciones cercanas en sus comunidades.
Muchos usuarios deben recorrer largas distancias desde diferentes municipios para recibir atención. Tal es el caso de un paciente procedente de Talanga, quien explicó que desde hace dos años acude al hospital debido a que en su localidad no existen servicios especializados para atender su condición.
El incremento de usuarios refleja una realidad nacional: la red pública de salud mental enfrenta limitaciones de cobertura, obligando a numerosos hondureños a trasladarse hasta Tegucigalpa para acceder a especialistas y tratamientos adecuados.
Entre los principales padecimientos atendidos en el Hospital Mario Mendoza destacan la depresión, ansiedad, estrés, trastornos emocionales y otras enfermedades psiquiátricas que requieren controles médicos constantes, terapias y acceso permanente a medicamentos.
Aunque los pacientes reconocen el compromiso del personal médico y de enfermería, también manifiestan preocupación por las dificultades relacionadas con el abastecimiento de algunos fármacos esenciales para continuar sus tratamientos de manera adecuada.
La alta demanda del centro hospitalario pone en evidencia la necesidad de fortalecer la atención de salud mental en Honduras, mediante la creación de más servicios especializados en hospitales regionales, mayor disponibilidad de profesionales y programas de prevención comunitaria.
Expertos señalan que el aumento de casos requiere una respuesta integral que permita acercar la atención psicológica y psiquiátrica a las comunidades, evitando que los pacientes tengan que viajar grandes distancias para recibir ayuda.
El desafío ahora es ampliar la capacidad del sistema sanitario para responder a una problemática que continúa creciendo y que afecta la calidad de vida de miles de hondureños. Redacción Martha C






