Tegucigalpa, Honduras.- Los casos de depresión y ansiedad continúan creciendo en Honduras y comienzan a ejercer una presión cada vez mayor sobre el sistema nacional de salud mental, mientras especialistas advierten que la capacidad de atención resulta insuficiente frente al incremento constante de pacientes.
Autoridades del Hospital Psiquiátrico Mario Mendoza informaron que diariamente entre 12 y 15 nuevos pacientes llegan en busca de atención por trastornos relacionados con la salud mental, principalmente cuadros asociados a ansiedad y depresión.
La directora del centro asistencial, Monserrat Arita, explicó que el aumento sostenido de consultas refleja una realidad que afecta a más familias hondureñas y que exige respuestas inmediatas desde el sistema sanitario.
Según detalló, las exigencias económicas, laborales, familiares y sociales están influyendo en el bienestar emocional de la población, provocando un crecimiento en la necesidad de acompañamiento psicológico y psiquiátrico.
“Las presiones de la vida actual son muchas y los trastornos mentales continúan incrementándose”, advirtió la funcionaria al referirse al panorama actual que enfrentan los hospitales especializados.
Uno de los principales desafíos señalados por las autoridades es la limitada disponibilidad de especialistas. En Honduras actualmente existe una cantidad reducida de psiquiatras para cubrir la demanda nacional, situación que genera tiempos de espera prolongados y dificultades para garantizar atención oportuna.
Arita también cuestionó que parte del personal especializado desempeñe funciones administrativas mientras miles de pacientes requieren evaluación, seguimiento y tratamiento médico.
La salud mental se posiciona hoy como uno de los desafíos más sensibles para el país, en un contexto donde cada vez más ciudadanos reconocen la importancia de atender de manera profesional el bienestar emocional y psicológico.
El llamado de las autoridades es claro: buscar apoyo especializado a tiempo puede marcar una diferencia significativa en la recuperación y calidad de vida de quienes enfrentan ansiedad, depresión u otros trastornos emocionales. Redacción Matha C.






