Tegucigalpa, Honduras | QuienOpina — La crisis dentro del sistema sanitario hondureño escala a niveles alarmantes tras la denuncia de más de 500 médicos que permanecen sin recibir salario desde hace cinco meses, una situación que ha provocado indignación nacional, incertidumbre familiar, tensión laboral e incluso amenazas de nuevas jornadas de protesta en distintas regiones del país.
El doctor Ricardo Rodas alzó la voz en representación del gremio médico, exponiendo el profundo desgaste que enfrenta el personal sanitario debido al incumplimiento reiterado de pagos por parte de las autoridades competentes. El especialista lamentó que, pese a múltiples reuniones, acuerdos firmados, mesas técnicas e incluso promesas públicas, el problema continúa sin respuestas reales.
“Cada vez se repite la misma historia. Existen compromisos, contratos firmados, reuniones con autoridades, pero pasan cuatro o cinco meses sin recibir salario. Esta problemática ya resulta insoportable para cientos de colegas”, expresó Rodas con evidente preocupación.
La denuncia ocurre en medio de un panorama crítico para el sistema hospitalario hondureño, marcado por escasez de recursos, saturación de centros asistenciales, falta de medicamentos, déficit de especialistas e incertidumbre laboral para miles de trabajadores del sector salud.
Uno de los momentos más impactantes de las declaraciones del gremio fue el recuerdo de una doctora que falleció mientras esperaba el pago de sus salarios atrasados, dejando a sus hijos en condición de orfandad. El hecho ha provocado una fuerte reacción entre médicos, pacientes y ciudadanos.
El doctor Rodas aseguró que la situación no solo afecta a médicos permanentes, sino también a profesionales en condición de interinato, personal descentralizado, especialistas contratados temporalmente e incluso trabajadores despedidos que aún esperan reintegro laboral.
La junta directiva del Colegio Médico de Honduras analiza posibles medidas de presión que podrían incluir asambleas informativas, suspensión parcial de labores e incluso movilizaciones nacionales. Según dirigentes del gremio, las protestas podrían intensificarse si las autoridades no ejecutan pagos inmediatos durante los próximos días.
Mientras crece el descontento, cientos de médicos continúan atendiendo pacientes bajo presión económica extrema, enfrentando deudas, alquileres atrasados, falta de recursos familiares e incertidumbre sobre su futuro laboral. Redacción Ruth Corrales.


