Tegucigalpa, Honduras.
El contrato que da inicio al proceso de reparación a las múltiples fisuras de la represa hidroeléctrica Francisco Morazán, conocida como El Cajón, ya fue firmado entre la empresa Astaldi S.P.A y las autoridades de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee).
Después de dos licitaciones fracasadas, a finales de mayo pasado se anunció que la empresa italiana Astaldi S.P.A. ganó la licitación internacional, pero de carácter privado, para ejecutar los trabajos en El Cajón.
Aunque ya se conocía la empresa que realizará el trabajo en el embalse, la traba consistía en que no se había firmado el contrato. Ante esta situación QuienOpiana.com consultó a Leonardo Deras, subgerente técnico de la Enee, sobre cómo iba el avance de este convenio.
“El contrato ya está firmado; se hizo en agosto, ya se presentaron las garantías y lo que se está haciendo ahora es pagar el anticipo y luego el contratista se estará movilizando a la zona”, informó.
En el convenio también se establece el revestimiento de los túneles que no quedaron con esa capa de concreto desde que se construyó y se estipula la modernización completa a todos los sistemas de control y monitoreo de las presas y subestación. Con estos trabajos se estima un costo de 34.8 millones de dólares, que equivalen a unos 730.8 millones de lempiras.
“La empresa tiene este monto. Para el primer año tenemos presupuestado erogar el 15% (más de 5.2 millones de dólares); el trabajo lo tenemos estimado para 24 meses”, aseveró.
Reiteró que los trabajos de reparación darán inicio a más tardar en diciembre.
Pérdidas
Sigfrido Sandoval, miembro de la Comisión de Energía del Colegio de Ingenieros Mecánicos, Eléctricos y Químicos de Honduras (Cimeqh), exteriorizó que atrasar estos trabajos lo que trae es un incremento en los costos de reparación.
“El costo se incrementó. De 20 millones de dólares que costaba el tratamiento de estas fugas hace unos cinco años, ahora cuesta casi 40 millones de dólares, solo por no haber hecho el trabajo a su debido tiempo”, dedujo.
Calculó que las pérdidas del vital líquido alcanzan los 1,000 litros por segundo, lo que representa 86,000 metros cúbicos de agua al día.
Al año, significa una pérdida de más de 31 millones de metros cúbicos de agua.
Con las fisuras en El Cajón es más fácil cubrir mucha más área para reparación cuando el nivel del agua está bajo que cuando es alto, pero no quiere decir que no se puede trabajar ahora porque generalmente se trabaja desde el exterior de la cortina.
Sin embargo, hay una ventaja de trabajar en tiempo húmedo, porque el concreto necesita agua para curarse.
En ese sentido, si se trabaja en algo muy alto tiene que echarle agua para que se cure; trabajar en este tiempo se puede hacer, y tener los resultados que se esperan.
Por lo anterior, es importante decir que las fisuras no son en la parte alta de la cortina, sino en la parte baja, que allí nunca se reduce el nivel, por lo que se tendrá que trabajar en lo húmedo. No obstante, el no reparar las fisuras tiene dos costos. Uno es el agua que se pierde y que no genera nada de energía. Lo segundo es que el agua al irse filtrando va labrando el cuerpo del concreto de la estructura y por eso la grieta se va haciendo más grande. Entonces tenemos dos consecuencias, una es la falta de generación de energía eléctrica que creo no ha de ser mucha la pérdida y por otro lado es que si no se reparan estas grietas el problema se va agravando, el costo de resarcimiento cada vez se eleva y cada año que se tarde va ser más caro.
No obstante, la reparación en la represa es necesaria.




