Tegucigalpa, Honduras.
La implementación tecnológica en la estructura policial de Honduras permitió en los últimos años conocer la frialdad de los criminales y, a la vez, contar con una herramienta fundamental para investigar y esclarecer una serie de hechos violentos.
Para las autoridades de la Secretaría de Seguridad, los resultados del proyecto “Ciudades Inteligentes” son indiscutibles y la intención es instalar 2,500 cámaras más en Tegucigalpa y Comayagüela en los próximos meses.
La plataforma tecnológica de vigilancia se comenzó a implementar a inicios de 2012, funcionando completamente el año anterior, permitiendo a la fecha resolver cientos de crímenes y detener a los culpables.
El vocero de la Policía Nacional, subcomisionado Julián Hernández, ejemplificó que muestra de la efectividad de los dispositivos es la captura de los miembros de la pandilla 18, que de forma fría ejecutaron a un taxista en la colonia Montelimar, aledaña a San José de El Pedregal, en Comayagüela.
Todas esas reformas en tecnología están bajo la coordinación del Centro de Operaciones y Estrategias Policiales (Coepol), que en los últimos días han estado trabajando en la instalación de cámaras a un buen lote de patrullas.
A la vez, todos esos sistemas son monitoreados por el Centro Nacional de Control y Seguimiento de Seguridad (Cencoss), donde se rastrea a la unidad policial, ya que todas tienen Sistema de Posicionamiento Global (GSP), igual que los teléfonos, como también observan la señal de las cámaras internas instaladas hace un mes aproximadamente.




