Costa Rica se mantiene libre de rabia canina, pero la rabia paralítica bovina continúa siendo una enfermedad endémica en el territorio nacional, de acuerdo con información divulgada por el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA).
Durante 2026, la institución ha registrado 12 casos de esta enfermedad en los cantones de Buenos Aires, Golfito, Osa, Cañas, Naranjo y Upala, situación que mantiene activa la vigilancia epidemiológica en las zonas donde se han detectado brotes o existe riesgo de transmisión.
SENASA señaló que mantiene una vigilancia epidemiológica permanente en todo el país y que atiende las notificaciones de casos sospechosos con el objetivo de proteger tanto el hato ganadero nacional como la salud pública.
La rabia es una enfermedad viral que afecta el sistema nervioso de los animales de sangre caliente y que también puede afectar a las personas. En los seres humanos la enfermedad representa un riesgo especialmente grave, ya que cuando aparecen los síntomas, la rabia es mortal.
En el caso de la rabia paralítica bovina, SENASA identifica al murciélago hematófago Desmodus rotundus como el principal transmisor del virus. Esta especie se alimenta de sangre y puede transmitir la enfermedad a los animales mediante mordeduras.
La institución mantiene varias acciones para prevenir y controlar la propagación del virus, entre ellas la inspección de fincas, la cuarentena de animales expuestos tras la detección de brotes, la vacunación preventiva del ganado y el control de poblaciones de murciélagos hematófagos en áreas afectadas.
Uno de los principales llamados de las autoridades está dirigido precisamente a los productores pecuarios. SENASA recomienda mantener al día la vacunación de bovinos y equinos en las zonas de riesgo, con una aplicación que debe realizarse de manera anual.
También pide revisar periódicamente a los animales para detectar posibles heridas provocadas por murciélagos, especialmente en áreas como el cuello, el lomo y las extremidades, donde pueden encontrarse señales de ataques.
Qué hacer ante animales sospechosos
SENASA advierte que las personas no deben manipular animales que presenten signos compatibles con rabia sin tomar las debidas precauciones.
Entre los síntomas que pueden levantar sospechas se encuentran la descoordinación, dificultad para caminar y parálisis. Ante cualquiera de estas manifestaciones, la recomendación es evitar el contacto directo con saliva o tejido nervioso y notificar el caso a las autoridades correspondientes.
La institución también recomienda a la población no tocar ni recoger animales silvestres que presenten signos de enfermedad, debido al riesgo potencial que puede representar el contacto con especies infectadas.
A ello se suma la importancia de mantener al día la vacunación antirrábica de perros y gatos, aun cuando Costa Rica se encuentra actualmente libre de rabia canina. Esta medida forma parte de las acciones preventivas para reducir el riesgo de reintroducción o transmisión de la enfermedad.
SENASA reiteró su mensaje de prevención bajo la frase “Juntos somos más fuertes”, con un llamado a fortalecer las acciones destinadas a proteger la salud de los animales y de las personas.
La institución insiste en que la detección temprana es fundamental. Su campaña resume esa advertencia con un mensaje directo: “La rabia se puede prevenir. Actuar a tiempo marca la diferencia”.
Para el sector ganadero, la prevención se apoya principalmente en tres líneas de acción: vigilancia activa, vacunación preventiva y control de vectores.
En la vigilancia activa, SENASA realiza inspecciones en propiedades y aplica medidas sobre animales que pudieron estar expuestos. En la vacunación preventiva, la estrategia consiste en inmunizar al ganado ubicado en zonas con riesgo para frenar el avance del virus. Mientras tanto, el control de vectores busca reducir la población de murciélagos vampiros que participan en la transmisión.
El reporte de 12 casos en seis cantones durante 2026 refuerza el llamado de las autoridades a que los productores vigilen de manera constante el comportamiento y las condiciones físicas de sus animales, particularmente en regiones donde se han identificado casos.
SENASA también solicita que cualquier caso sospechoso sea reportado a sus oficinas para que pueda ser investigado oportunamente y se apliquen las medidas sanitarias necesarias. Con información de Infobae



