El anuncio oficial afirma en su texto que Corea del Norte “ha seguido adelante con los proyectos de desarrollo espacial para convertir al país en una potencia espacial, en pleno ejercicio de su derecho al desarrollo pacífico del espacio”.
Un desarrollo “pacífico” que, como podéis suponer, se ha puesto en duda por otras potencias como Estados Unidos o Japón que han manifestado abiertamente el temor a que el férreo gobierno de Kim Jong-un utilice esta nueva Agencia Espacial para desarrollar su programa nuclear con misiles de largo alcance.
No obstante los deseos espaciales de Corea del Norte no son nuevos, como bien nos recuerda el astrofísico Daniel Marín, puesto que desde hace ya algunos años, la Administración de Pionyang lleva realizando pruebas de lanzamientos que incluyen el intento fallido de poner en órbita un satélite en 1998 al que siguieron nuevos fracasos en 2006, 2009 y 2012, hasta que en diciembre de ese mismo 2012, y después de cuatro tentativas, consiguió finalmente situar en órbita el satéliteKwangmyŏngsŏng.
Otro aspecto que ha llamado la atención de los medios de comunicación y que el portal Space.com ha remarcado ostensiblemente ha sido el nombre de esta nueva Agencia Espacial y por supuesto su emblema.
A nadie se le escapa la gran semejanza con la Agencia Espacial estadounidense NASA, tanto en el nombre y las siglas elegidas, NADA, como en su insignia identificativa…
Aunque personalmente me parece una mala copia del emblema de la NASA, los responsables coreanos se han escudado en que las estrellas que aparecen en la insignia de la “NADA” se corresponden a la constelación de la Osa Mayor (se ve claramente el carro) y son un reflejo de la voluntad de los científicos para glorificar a su líder Kim Jong-un.
Claro, ellos qué van a decir…




