El papa Francisco recibió este miércoles en audiencia privada a la reina de Inglaterra Isabel II, cabeza de la Iglesia Anglicana y cuya última visita a la Santa Sede fue en 2000 para reunirse con Juan Pablo II.
La audiencia, a puerta cerrada, no se produjo en el apartamento papal, como de costumbre en las reuniones con autoridades y jefes de Estado, sino que se celebró en una de las salas anexas del Aula Pablo VI del Vaticano.
Antes de la reunión, que finalmente duró 17 minutos, se procedió al tradicional intercambio de regalos.
El pontífice argentino obsequió a la monarca con un presente dirigido a su bisnieto Jorge, el hijo de los duques de Cambridge, Guillermo y Catalina.
Bergoglio envió al príncipe, tercero en la línea de sucesión al trono británico y que cumplirá un año el próximo julio, una esfera de lapislázuli con una cruz de plata engarzada.
Asimismo, el papa regaló a la reina un facsímil del decreto de canonización de San Eduardo «El Confesor», rey de Inglaterra entre 1043 y 1066.




