La inspiración está donde menos te la imaginas, y la verdad es que Akira Toriyama era de esos que la buscaban activamente. A menudo se le ocurrían las ideas más rocambolescas viendo series y películas, fijándose en actores, o tirando de mitos y folclore. Pero la mejor inspiración para ‘Dragon Ball’ la encontró en casa con sus gatos.
Tu cara me suena
Si bien ‘Dragon Ball’ y Goku nacieron de las películas de Jackie Chan, Toriyama a menudo encontraba la manera de colar referencias a sus obsesiones y gustos en el manga. De hecho, en la etapa temprana de ‘Dragon Ball’ incluso terminó metiendo a su gato Koge en la historia, convirtiéndolo en un sabio mentor para Goku.
Koge, un gato blanco muy tranquilo y risueño, fue la base para el Maestro Karin, un personaje que terminó desapareciendo en las fases siguientes de ‘Dragon Ball’. El pelito blanco, la expresión relajada y los ojitos cerrados se convirtieron en las principales características del Maestro Karin, ya que a Toriyama le encantaba ver dormir a su gato mientras trabajaba en el manga.



