Un estudio comprobó que el azúcar está ligada a las actitudes que tenemos hacia nuestra pareja, de tal forma que nos comportamos más cariñosas cuando la consumimos.
Según un estudio hecho por investigadores estadounidenses, entre más bajos sean los niveles de glucosa en el cuerpo, mayor es la probabilidad de que la agresividad aumente y se generen discusiones entre las parejas. ¿Qué tal?
La conclusión fue arrojada luego de estudiar a más de 100 parejas casadas en las que midieron la cantidad de glucosa en su sangre durante 21 días. Quienes tuvieron más estallidos de ira hacia su pareja fueron aquellos con un nivel de glucosa más bajo.
Los especialistas revelan que el autocontrol que cada persona aplica cuando se presentan estas emociones, requiere de energía en forma de glucosa, y cuando ésta se agota puede causar una deterioro de esa capacidad. Increíble, ¿verdad? Incluso estos resultados sorprendieron a los investigadores.
Tampoco es que abusen en su ingesta, sino que la integren con medida a sus alimentos para que corroboren esta afirmación.




