Tegucigalpa, Honduras.- El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Interamericano de Desarrollo, ha cancelado el financiamiento destinado a la construcción del Hospital Materno Neonatal de Santa Rosa de Copán, una obra valorada en cerca de 475 millones de lempiras y considerada clave para el fortalecimiento del sistema de salud en el occidente de Honduras.
La decisión fue confirmada por la Comisión Técnica Liquidadora del Gobierno, la cual detalló que la suspensión del respaldo financiero se hizo efectiva desde el pasado 20 de mayo, dejando sin soporte económico uno de los proyectos hospitalarios más relevantes impulsados en la actual administración.
Hasta el momento, las autoridades no han explicado de forma oficial las causas específicas de la cancelación del financiamiento, tampoco han precisado el impacto que esta medida tendrá sobre la continuidad física de la obra ni sobre su calendario de ejecución.
El proyecto había sido anunciado en febrero de 2024 como una apuesta estratégica para modernizar la red hospitalaria pública en la región occidental del país. Su diseño contemplaba un complejo médico de tres niveles asistenciales junto con un nivel subterráneo, especializado en atención integral para mujeres embarazadas, recién nacidos, pacientes en etapa de puerperio.
De acuerdo con los planos originales, el hospital incluiría áreas de hospitalización, labor, parto, atención neonatal, puerperio, además de 156 camas destinadas a ampliar la capacidad de respuesta sanitaria en una zona históricamente afectada por saturación hospitalaria.
Las proyecciones oficiales estimaban que el centro beneficiaría a más de medio millón de mujeres, recién nacidos, especialmente en departamentos con limitado acceso a servicios especializados.
La directora ejecutiva del Hospital de Occidente, Marith Ivonee López Meléndez, había descrito el inicio del proyecto como un avance esperado durante años, orientado a elevar la calidad de atención materno-infantil mediante infraestructura moderna, equipamiento especializado.
El plan también formaba parte de una estrategia nacional que contemplaba la construcción de varios módulos neonatales en distintas regiones del país, incluido el Hospital Materno Infantil de Tegucigalpa.
Datos del propio sistema sanitario reflejan la presión asistencial en la zona: solo en el Hospital de Occidente se registraron 5,471 nacimientos en 2022 junto con 5,052 en 2023, evidenciando la necesidad urgente de ampliar la capacidad hospitalaria.
La cancelación del financiamiento ocurre en medio de procesos de revisión de proyectos con cooperación internacional, situación que ha generado preocupación en sectores médicos, sociales, ante la incertidumbre sobre inversiones prioritarias en salud pública.
Hasta el cierre informativo, ni el BID ni las autoridades sanitarias han confirmado alternativas de financiamiento para reactivar la construcción del hospital, cuya apertura inicial estaba proyectada para mediados de 2025.
La incertidumbre se mantiene en el occidente hondureño, donde la demanda de atención materno-neonatal continúa en ascenso, mientras la infraestructura disponible resulta insuficiente para cubrir las necesidades de la población. Redacción Laura V.






