Cargando fecha y hora...

Stephen Curry se enfrenta a la desolación

Stephen Curry es, indiscutiblemente, uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Ha ganado cuatro anillos en seis Finales, ha sido la cara visible de la última gran dinastía de la historia de la NBA y ha coleccionado una cantidad de galardones individuales extraordinaria: dos veces MVP de la temporada, uno de las Finales, dos títulos de Máximo Anotador, 11 presencias en los Mejores Quintetos, más triples que nadie, un oro olímpico… Pero su leyenda no reside sólo en su inabarcable currículum, sino en haber sido la referencia de la competición norteamericana durante varios años, ser parte de unos Warriors que se comieron el mundo y haber sido una de esas estrellas que ha participado activamente en un cambio de estilo total y absoluto, convirtiéndose en héroe por derecho propio, en un ser de luz que hizo del lanzamiento exterior la principal arma del baloncesto. Un jugador generacional.

Por eso, entre otras cosas, es tan triste que esté condenado a semejante final. El base cumplirá 39 años en marzo de 2027, y lo hará en unos Warriors reducidos a las pavesas que proceden de las cenizas que en su día dejó el fuego más abrasador del planeta. La franquicia ya ha dicho que la próxima temporada será de transición. Y Curry la vivirá con un Steve Kerr que se planteó su continuidad y un Draymond Green que podría haber salido pero no lo ha hecho. Los tres nombres son el denominador común de una dinastía en la que participaron en la totalidad de sus éxitos Klay Thompson y Andre Iguodala. Y ahora lo son del crepúsculo, de esa ristra de promesas incumplidas que es para lo que ha quedado una entidad que, en los últimos años, se ha dedicado a coleccionar viejas glorias (Chris Paul, Jimmy Butler, Klay Thompson, Al Horford…) y a poco más. Algo desolador si tenemos en cuenta lo que han sido: el epicentro de la NBA, uno de los mejores equipos de todos los tiempos. Ya nada queda de eso.

Los Warriors lo han intentado este verano con los dos agentes libres más importantes que había en el mercado, Giannis Antetokounmpo y el eterno LeBron James. El primero se fue a Miami Heat, a la vera de Pat Riley y Erik Spoelstra; el segundo parece que estuvo más cerca, con Curry y Draymond aprovechando el contacto directo que tienen con la leyenda en activo (sí, todavía). El ala-pívot incluso rechazó su player option para dar margen salarial al Rey, pero éste finalmente puso rumbo a Philadelphia para jugar en los Sixers. Así, los Warriors se quedaron con dos palmos de narices a sabiendas de que las pocas opciones de volver a optar al anillo pasaban por uno de esos fichajes que no se ha dado. Y ahora, no queda otra que resignarse a ver la vida pasar mientras uno de los mejores jugadores de la historia se dedica a seguir metiendo triples, pero con la convicción de que no va a servir para nada más que para seguir copando portadas, algo que seguro que no deja de hacer.

Los viejos Warriors

El paso del tiempo no perdona a nadie (excepto, quizá, a LeBron) y los Warriors también han sucumbido al mismo. También a los errores propios, ya que se iba viendo a una plantilla cada vez más envejecida y no se ha hecho nada para que la inercia cambiara. Curry tiene 38 años, Draymond 36, Al Horford 40, Jimmy Butler 36 tras una temporada en el dique seco y Kristaps Porzingis, 31. La meia de edad de la plantilla roza la treintena y Steve Kerr podría incluso jugar con quintetos que superen las 35 primaveras de media. Algo con lo que es muy difícil luchar en general, pero más en la NBA actual: ritmos frenéticos, posesiones cortas, cambios muy rápidos de ataque a defensa y una constancia a la que ya no llegan las envejecidas piernas de un equipo que lo fue todo y se ha visto reducido a la nada. Todo se acaba, sí, pero la forma de terminar también cuenta y la de los Warriors es muy triste.

Y en ese triste final queda encerrado Stephen Curry, que afronta su último año de contrato, en el que se llevará 62 millones de dólares. A partir del 29 de agosto de este año, el base será elegible para firmar una extensión por dos años y más de 136 millones, pero habrá que ver. Que salga de los Warriors parece complicado dada la lealtar que profesa a su equipo y las ganas de la franquicia de mantenerle aunque no haya proyecto deportivo. Y la estrella podría dedicarse a coleccionar récords de longevidad como hicieron otros en su momento: aumentar su cuenta particular de triples para hacerla teóricamente inalcanzable (con los tiempos que corren, a saber) y sumar temporadas con la misma camiseta. En el horizonte está Dirk Nowitzki, que tiene el récord en ese aspecto con 21, todas en los Mavericks. Kobe Bryant se quedó en 20 con los Lakers. Un tope relativo y para lo que no sabemos si Curry está. Al fin y al cabo, siempre ha estado en batallas mucho más importantes. Con información de AS

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!

COACEHL, Supermercados La Colonia, Repostería M&D, Pollos Chepyta, Clínicas Médicas EPS, Davivienda, Almacenes El Titan, Banco Occidente, Óptica Católica
Etiquetas de la Noticia :

QuienOpina.com

Noticias Recientes:

Acerca de Nosotros:

Grupo Villatoro Ink

Email: Gerencia@HonduPrensa.com

Noticias@HonduPrensa.Com

Contact:  (+504) 9858-4949

© QuienOpina.com | Todos los Derechos Reservados
Scroll al inicio