El acuerdo técnico para cerrar el programa económico representa un respaldo financiero internacional, aunque la inflación, las pérdidas de la ENEE, la transparencia estatal y el manejo de los recursos públicos siguen bajo evaluación.
Tegucigalpa, Honduras | QuienOpina.Com – Honduras dio un paso hacia la disponibilidad de aproximadamente 120 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI), después de alcanzar un acuerdo técnico para completar la sexta y última revisión del programa económico vigente. Sin embargo, el anuncio no significa que el dinero ya esté aprobado: la decisión definitiva corresponde al Directorio Ejecutivo del organismo, cuya reunión está prevista para finales de diciembre de 2026.
El entendimiento coloca nuevamente las finanzas públicas hondureñas bajo una lupa internacional y abre una discusión que trasciende los indicadores macroeconómicos: ¿cómo se traducirá la estabilidad financiera en mejores condiciones de vida para la población?
La misión del FMI, encabezada por Emilio Fernández Corugedo, jefe de misión para Honduras, y con la participación de Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental, valoró favorablemente el desempeño general del programa y las políticas económicas aplicadas por las autoridades.
Crecimiento económico frente al costo de vida
Las cifras presentan dos realidades que conviven en la economía hondureña. El país registró un crecimiento de 3.7 % durante el primer semestre de 2026, pero el FMI proyecta una expansión menor, de 3.4 %, para el cierre del año.
Mientras tanto, la inflación general llegó a 6.3 % en septiembre, impulsada por el encarecimiento de los alimentos y la energía. La inflación subyacente se situó en 3.5 %.
Esta diferencia importa porque el crecimiento económico no garantiza, por sí mismo, que los hogares recuperen su capacidad adquisitiva. Para las familias que destinan buena parte de sus ingresos a alimentación, transporte y servicios básicos, el comportamiento de los precios continúa siendo una preocupación cotidiana.
El organismo también informó que las reservas internacionales netas alcanzaron aproximadamente 11,500 millones de dólares en octubre, respaldadas por las remesas y los precios favorables de las exportaciones.
La ENEE, una de las cuentas pendientes
Uno de los mensajes más importantes de la evaluación se concentra en la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
El FMI reconoció como un avance la aprobación de la Ley de Justicia Energética, pero advirtió que todavía se necesitan medidas sostenidas para reducir las pérdidas eléctricas, atender los atrasos financieros y fortalecer la gobernanza de la institución.
La preocupación no es únicamente administrativa. Las dificultades financieras de la estatal pueden trasladarse a las cuentas públicas y reducir los recursos disponibles para otras prioridades nacionales.
El organismo también recomendó mejorar la focalización de los subsidios, de modo que la asistencia llegue principalmente a los hogares que realmente la necesitan.
Los compromisos que deberá demostrar el Gobierno
La evaluación respalda una meta de déficit del Sector Público No Financiero equivalente al 1 % del producto interno bruto para 2026-2027.
Además, plantea fortalecer la administración tributaria, modernizar las aduanas, mejorar los controles del gasto público, avanzar en facturación electrónica y transparentar los procesos de contratación estatal.
En materia institucional, el FMI considera esenciales las reformas contra la corrupción, el fortalecimiento de la eficacia judicial, el Estado de derecho y la seguridad jurídica para estimular la inversión privada.
También señala la importancia de poner en funcionamiento el registro de beneficiarios finales y aplicar las reformas contra el lavado de activos, compromisos relevantes ante la evaluación del Grupo de Acción Financiera Internacional prevista para 2027.
Los $120 millones no son todavía una victoria económica
El acuerdo técnico constituye un avance en el cierre del programa respaldado por el Servicio Ampliado del FMI y el Servicio de Crédito Ampliado. Sin embargo, su aprobación definitiva sigue pendiente.
El verdadero desafío para Honduras será convertir la estabilidad macroeconómica en resultados verificables: menor presión sobre los precios, mejores servicios públicos, finanzas energéticas sostenibles, inversión productiva y oportunidades de empleo.
La pregunta que permanece sobre la mesa no es solamente si el país recibirá los 120 millones de dólares, sino cómo se administrarán los recursos y qué cambios concretos podrá percibir la ciudadanía.
La confianza financiera internacional se construye con acuerdos; la confianza de los hondureños, con resultados. —Redacción Laura V. QuienOpina.Com



