Tegucigalpa, Honduras.- Honduras prevé cerrar 2026 con una producción de 4.55 millones de quintales de granos básicos, pese a los efectos de la sequía y la variabilidad climática que amenazan al sector agrícola.
La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) estima cosechar 550,000 quintales de arroz, tres millones de quintales de frijol y un millón de quintales de maíz, con el objetivo de mantener el abastecimiento nacional y reducir el riesgo de escasez.
El viceministro de Agricultura, Ricardo Peña, afirmó que las perspectivas productivas se mantienen favorables y destacó las acciones gubernamentales orientadas a respaldar a los agricultores ante la falta de agua y los efectos del cambio climático.
Sin embargo, las autoridades no descartan recurrir a importaciones si las cosechas nacionales no son suficientes para cubrir la demanda de los consumidores.
SAG destinará hasta L400 millones a sistemas de riego
Para proteger los cultivos y reducir la dependencia de las lluvias, el Gobierno impulsa un plan nacional de riego con una inversión estimada de entre 350 y 400 millones de lempiras.
La estrategia contempla instalar más de 500 sistemas de riego por goteo, perforar pozos y recuperar infraestructura que permanece fuera de servicio. La meta es habilitar aproximadamente 1,600 hectáreas agrícolas y beneficiar directamente a entre 800 y 900 productores durante 2026.
El director de Riego y Drenaje de la SAG, Elías Nazar, explicó que cada sistema tendrá capacidad para atender una hectárea de terreno. También se prevé perforar pozos que permitan abastecer de agua a unos 300 productores, tanto individuales como organizados en asociaciones.
El plan incluye reparar equipos, sustituir cintas de riego y revestir lagunas de almacenamiento para disminuir las pérdidas de agua por infiltración.
Rehabilitan sistemas de riego en Jamastrán
En el Valle de Jamastrán, las autoridades trabajan en la recuperación de sistemas de riego que abarcan unas 2,000 manzanas, con un avance superior al 50 %, de acuerdo con Nazar.
Las labores comprenden la instalación de cintas de riego, válvulas, filtros, bombas sumergibles y otros componentes necesarios para recuperar la capacidad productiva de las tierras agrícolas.
La SAG también dispone de equipos almacenados valorados en más de 100 millones de lempiras, que distribuye según las necesidades de los productores. A esto se suma una donación del Gobierno de Japón: un equipo para perforar pozos valorado en aproximadamente 50 millones de lempiras.
Corredor seco entre las zonas prioritarias
Las acciones de riego se concentran en el corredor seco hondureño y otras regiones con potencial agrícola, entre ellas Valle, Choluteca, el sur de El Paraíso, el norte de Olancho y el sur de Francisco Morazán. También se incluyen sectores de Comayagua, La Paz, Intibucá y Lempira.
Según Nazar, cada hectárea cultivada bajo riego puede generar entre dos y tres empleos, lo que representa una oportunidad para dinamizar las economías rurales y mejorar los ingresos de las familias que dependen de la agricultura.
Las autoridades evaluarán las necesidades de importación conforme avance la producción nacional, con el propósito de evitar el desabastecimiento de arroz, frijol y maíz.
El desafío para Honduras será mantener la disponibilidad de los granos básicos frente a la sequía, fortalecer la producción local y garantizar el suministro de alimentos para el cierre de 2026 y el inicio de 2027. Redacción Laura V



