El presidente Nasry Asfura colocó la atracción de capital nacional e internacional en el centro de su mensaje económico ante Naciones Unidas, mientras Honduras combina ventajas logísticas, estabilidad macroeconómica relativa, recursos naturales y sectores con potencial frente a desafíos históricos en energía, institucionalidad, productividad e infraestructura.
Tegucigalpa, Honduras | QuienOpina.Com – El presidente Nasry Asfura aprovechó su intervención del 23 de septiembre ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, para lanzar una invitación directa a empresarios nacionales y extranjeros: mirar a Honduras como un destino de inversión con oportunidades en logística, industria, energía, infraestructura, agroindustria, minería y turismo. La intervención presidencial está documentada en la cobertura del debate general de la ONU y en reportes publicados después del discurso.
El mandatario presentó al país bajo una narrativa de orden, transparencia, reglas claras y fortalecimiento institucional, elementos que su Gobierno considera indispensables para recuperar confianza, captar capital de largo plazo y ampliar la generación de empleo. En el material base suministrado para esta nota, Asfura también vinculó su oferta con responsabilidad fiscal, inversión pública, educación, salud, seguridad e infraestructura.
La apuesta llega en un momento en que Honduras conserva señales de resiliencia macroeconómica, pero todavía enfrenta obstáculos estructurales. El Fondo Monetario Internacional señaló en junio de 2026 que el país mantenía una acumulación saludable de reservas internacionales, políticas fiscales prudentes y avances en reformas estructurales, aunque subrayó que gobernanza, energía y estabilidad macroeconómica siguen siendo áreas determinantes.
El Banco Mundial, por su parte, calculó que la economía hondureña creció 3.8 % en 2025 y proyectó una expansión cercana al 3.4 % para 2026. Al mismo tiempo, advirtió que persisten baja capacidad productiva, limitada diversificación, vulnerabilidad frente a desastres naturales, debilidades institucionales y una dependencia elevada de las remesas.
Honduras pone su ubicación estratégica sobre la mesa
Una de las principales ventajas competitivas del país continúa siendo su posición geográfica. Honduras tiene salida al Caribe y al Pacífico a través del Golfo de Fonseca, proximidad con Estados Unidos, conexión terrestre con el resto de Centroamérica y acceso desde Puerto Cortés a importantes rutas marítimas internacionales.
Asfura destacó precisamente esa dimensión logística al hablar de Puerto Cortés, carreteras y de una plataforma capaz de conectar la producción hondureña con mercados externos. El material suministrado señala que el mandatario presentó la logística como uno de los sectores prioritarios para atraer capital.
Ese potencial no parte únicamente de una aspiración política. El Banco Interamericano de Desarrollo ha financiado programas destinados a modernizar procesos de comercio exterior, fortalecer la institucionalidad logística, elevar la competitividad del transporte de carga y reducir costos para productores, exportadores y operadores.
Para empresas orientadas a exportación, manufactura, distribución regional, agroindustria o ensamblaje, la geografía puede convertirse en una ventaja considerable. Pero la rentabilidad final depende de que carreteras, aduanas, puertos, trámites y servicios logísticos funcionen con suficiente velocidad, previsibilidad y competitividad.
Primera ventaja: acceso comercial cercano a Estados Unidos
Otra fortaleza es la relación comercial de Honduras con el mercado estadounidense. El país forma parte del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos —CAFTA-DR—, marco que ofrece reglas comerciales conocidas para numerosas operaciones de exportación e inversión.
El diagnóstico de clima de inversión del Departamento de Estado estadounidense de 2024 identificaba precisamente como ventajas del país su proximidad con Estados Unidos, Puerto Cortés, zonas agrícolas productivas, recursos naturales y disponibilidad de mano de obra. Ese informe corresponde al período anterior al actual Gobierno, por lo que funciona principalmente como referencia estructural, no como evaluación de la administración Asfura.
Para un inversionista que busque fabricar productos destinados al mercado norteamericano, producir componentes, desarrollar agroexportaciones o utilizar Honduras como plataforma regional, la distancia respecto de Estados Unidos puede reducir tiempos de transporte frente a ubicaciones productivas mucho más alejadas.
Esa ventaja cobra relevancia en momentos en que empresas internacionales analizan cadenas de suministro más cercanas a sus mercados principales. Honduras podría beneficiarse de esa tendencia si logra acompañar su posición geográfica con energía competitiva, infraestructura, capital humano, seguridad jurídica y procesos administrativos ágiles.
Segunda ventaja: sectores todavía con espacio para crecer
La cartera promovida por Asfura comprende energía, infraestructura, logística, industria, agroindustria, minería y turismo, sectores donde Honduras posee activos físicos o naturales que todavía podrían recibir mayores niveles de capital.
En agricultura, el país cuenta con experiencia exportadora en café, banano, palma, camarón, melón, vegetales, frutas y otros productos. El café, en particular, ha tenido un peso relevante en la actividad económica reciente, mientras los elevados precios internacionales contribuyeron al desempeño de 2025, según el Banco Mundial.
En turismo aparecen activos con reconocimiento internacional como Copán, Islas de la Bahía, arrecifes, costas caribeñas, naturaleza, gastronomía y patrimonio cultural. El discurso presidencial colocó esos recursos dentro de la oferta para captar inversión capaz de crear empleos, ampliar infraestructura turística y generar encadenamientos locales.
La ventaja para un inversionista es la existencia de sectores donde el potencial no está completamente desarrollado. La desventaja es precisamente esa misma condición: entrar en mercados con espacio para crecer también puede implicar infraestructura insuficiente, servicios públicos limitados o ecosistemas empresariales todavía incompletos.
Tercera ventaja: Honduras vuelve al CIADI
Un cambio relevante para la percepción internacional ocurrió durante 2026 con el regreso de Honduras al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones —CIADI—, institución del Grupo Banco Mundial especializada en controversias internacionales de inversión.
Honduras depositó su instrumento de ratificación el 17 de julio de 2026, convirtiéndose en el Estado número 159 en ratificar el Convenio. La reincorporación entró en vigor el 16 de agosto de 2026.
El CIADI explica que su Convenio proporciona un marco institucional especializado para arbitraje, conciliación y mediación de determinadas disputas internacionales de inversión. La adhesión no elimina los riesgos empresariales ni garantiza por sí sola inversión extranjera, pero añade una herramienta reconocida dentro de la arquitectura internacional de protección de inversiones.
Desde la perspectiva gubernamental, ese retorno fortalece el mensaje de seguridad jurídica pronunciado por Asfura en Nueva York. Para los inversionistas, será necesario observar además cómo se comportan las instituciones nacionales, la estabilidad normativa, los contratos públicos, las reglas tributarias y los mecanismos administrativos.
Primera desventaja: energía todavía decisiva para competir
El propio discurso presidencial reconoce indirectamente uno de los grandes desafíos: Honduras necesita energía estable, suficiente y competitiva para convertirse en un destino industrial de mayor escala. El mandatario invitó a participar en proyectos de generación, transmisión y distribución.
El FMI ha insistido durante varios años en que las reformas energéticas son fundamentales para reducir riesgos fiscales, elevar confiabilidad del suministro y mejorar el ambiente de negocios. En su evaluación de junio de 2026 volvió a colocar las reformas del sector entre las prioridades necesarias para sostener crecimiento e inversión.
Para una fábrica, hotel, centro de datos, procesadora agrícola, operación minera o empresa logística, el precio y continuidad de la electricidad pueden cambiar completamente una decisión de inversión. No basta con disponer de terrenos o mano de obra si el costo energético resta competitividad frente a otros países.
La oportunidad está precisamente en resolver el problema: modernizar redes, reducir pérdidas, ampliar generación y fortalecer transmisión puede convertirse simultáneamente en una necesidad nacional y en un sector atractivo para capital especializado bajo reglas transparentes.
Segunda desventaja: productividad, pobreza, capital humano
El Banco Mundial advierte que Honduras continúa enfrentando desafíos de productividad, empleo de calidad, pobreza e insuficiencias en servicios básicos. Su actualización de abril de 2026 también señala que el país mantiene resultados de desarrollo humano entre los más bajos de la región.
El organismo estima que las remesas representaron alrededor del 30.1 % del PIB en 2025, una enorme fuente de consumo y divisas que al mismo tiempo revela dependencia respecto de ingresos generados fuera de la economía productiva nacional.
Para los inversionistas, esto representa un escenario mixto. Existe un mercado de consumo respaldado parcialmente por remesas, pero también limitaciones de ingreso, capacidades técnicas, formación laboral especializada y productividad que pueden afectar determinados proyectos intensivos en talento avanzado.
La respuesta de largo plazo pasa por educación técnica, formación profesional, digitalización, inglés, competencias industriales y conexión entre universidades, centros de formación y empresas. Captar inversión sin desarrollar talento podría limitar cuánto valor agregado permanece dentro de Honduras.
Tercera desventaja: infraestructura e instituciones deben responder
La ubicación de Honduras tiene enorme valor solo cuando existe infraestructura capaz de aprovecharla. Carreteras deterioradas, cuellos de botella logísticos, lentitud administrativa o deficiencias en servicios pueden transformar una ventaja geográfica en un costo empresarial.
El Banco Mundial identifica la capacidad institucional y la limitada diversificación económica entre los desafíos que continúan condicionando el desarrollo hondureño. También sostiene que reformas en gobernanza, energía, agua y clima de negocios serán necesarias para elevar resiliencia y competitividad.
El BID mantiene programas precisamente para modernizar logística, aduanas y transporte, señal de que existe un diagnóstico reconocido sobre la necesidad de cerrar esas brechas.
Para el inversionista, Honduras ofrece entonces una combinación particular: posición estratégica, sectores subdesarrollados, apertura comercial y oportunidades considerables, pero acompañadas por riesgos operativos que deben evaluarse proyecto por proyecto.
¿Qué significa realmente el mensaje de Asfura?
El discurso en la ONU ofrece visibilidad internacional, pero la inversión no llega únicamente por invitación presidencial. Las compañías comparan costos, impuestos, energía, estabilidad jurídica, seguridad, talento, infraestructura, acceso a mercados, disponibilidad de divisas, velocidad de permisos y capacidad institucional antes de comprometer millones de dólares.
La fortaleza del mensaje de Asfura está en haber colocado esos temas dentro de una oferta integral de país. Su prueba política será conseguir que las instituciones traduzcan las palabras de Nueva York en procedimientos sencillos, proyectos financiables, reglas predecibles y resultados verificables.
Para las familias hondureñas, la discusión sobre inversión tiene una consecuencia mucho más cercana que cualquier indicador macroeconómico: empleos formales, salarios, capacitación, infraestructura, oportunidades para jóvenes, compras a proveedores locales y nuevas fuentes de ingresos.
Honduras posee ventajas reales para competir por capital internacional, pero también tiene tareas pendientes igualmente reales. El resultado dependerá de cuánto logre cerrar la distancia entre el potencial que presenta ante el mundo y las condiciones que cada empresa encuentra cuando decide instalarse, producir, exportar y permanecer en el país. —Redacción Bruce Villatoro CEO QuienOpina.Com



