Despertarse a menudo cansado, incluso después de haber dormido bien. Constantemente buscar abrigarse, aunque no haga mucho frío. Notar que las uñas están débiles y quebradizas. La pregunta aparece sola: ¿podría ser que los bajos niveles de hierro estén detrás de esos cambios?
El doctor David Brill, médico de familia de Clevaland Clinic, de Estados Unidos, explicó que el hierro es un mineral que el cuerpo utiliza para producir hemoglobina, una proteína de los glóbulos rojos.
“La hemoglobina ayuda a que la sangre transporte oxígeno por todo el cuerpo precisó-. Pero si no se consume suficiente hierro, los niveles de hemoglobina disminuyen, lo que puede limitar el flujo de oxígeno”, una de las manifestaciones de la anemia.
Qué es el hierro y por qué se relaciona con la anemia
La deficiencia de hierro es la causa más común de anemia, que ocurre cuando se tienen niveles bajos de glóbulos rojos sanos (también conocida como anemia ferropénica). Se puede tener deficiencia de hierro sin anemia, pero la falta de hierro suele ser el primer paso para desarrollar este trastorno sanguíneo.
¿Por qué ocurre? Depende. Las causas incluyen ingesta inadecuada de hierro por una dieta que no cubre las necesidades nutricionales diarias o que es extremadamente restringida, enfermedad inflamatoria del intestino, aumento del requerimiento durante el embarazo y pérdida de sangre por menstruaciones intensas o hemorragia interna.
También los especialistas señalan que influyen otros factores: “Las causas de la deficiencia de hierro pueden variar desde la dieta hasta alguna enfermedad”, afirmó Brill. “Otros factores a tener en cuenta son la edad, el sexo y los antecedentes médicos”.
10 señales que pueden sugerir deficiencia de hierro
La falta de hierro puede causar síntomas que afectan la calidad de vida, como dificultad para respirar, cansancio y poca concentración. De acuerdo con los especialistas de Cleveland Clinic y Mayo Clinic, estas son 10 señales y síntomas que pueden aparecer cuando el hierro está bajo:
1. Piel pálida o amarillenta. La deficiencia de hierro puede provocar palidez, especialmente en la cara, los labios y el interior de los párpados. También puede aparecer un tono amarillento en la piel.
2. Cansancio inusual o fatiga. Sentirse agotado sin una causa aparente, incluso después de descansar, es uno de los signos más frecuentes.
3. Debilidad. Puede sentirse como falta de energía para hacer actividades habituales.
4. Dificultad para respirar. Los niveles bajos de hierro pueden reducir el suministro de oxígeno a los tejidos y causar falta de aire, sobre todo durante la actividad física o tareas cotidianas.
5. Escalofríos o sensación de frío. En particular, puede sentirse frío en manos y pies.
6. Antojo de hielo. La necesidad de masticar hielo (pagofagia) puede aparecer y, según el texto, dañar los dientes y causar dolor mandibular.
7. Antojo de artículos no alimenticios (pica). En algunos casos, puede haber deseos de comer cosas como tierra o cabello.
8. Cambios en las uñas. Pueden volverse blandas o quebradizas.
9. Uñas en forma de cuchara (coiloniquia). Se describe como uñas que se aplanan y se curvan hacia adentro, en lugar de crecer rectas.
10. Caída del cabello. La deficiencia de hierro puede contribuir a la caída del cabello (efluvio telógeno), especialmente en mujeres, aunque no sería tan común como otros síntomas.
Las señales pueden variar según la gravedad, la velocidad con la que se desarrolla el cuadro, la edad y el estado de salud de la persona. En algunos casos, incluso, hay quienes no presentan síntomas.
Quiénes pueden tener mayor riesgo
Cualquier persona puede tener deficiencia de hierro, pero el riesgo puede ser mayor en algunos grupos. Los atletas, en particular, corren un riesgo especialmente alto, por lo que notar falta de aire más frecuente de lo habitual durante los entrenamientos puede ser una señal, especialmente si se suma a otros síntomas.
También se enumeran grupos con mayor riesgo: mujeres (por pérdida de sangre durante la menstruación), lactantes y niños, vegetarianos y donantes de sangre frecuentes. Además, los especialistas coinciden en que el embarazo es un momento en el que puede aumentar el requerimiento de hierro.
Según destacó Brill, las mujeres negras tienen un alto riesgo de desarrollar anemia por deficiencia de hierro, pero la palidez o el tono amarillento podrían no ser tan notorios en pieles más oscuras, por lo que otros síntomas podrían ser más evidentes.






