Ni en la peor de las pesadillas de los aficionados portugueses cabía la opción de una derrota a las primeras de cambio contra Albania en la clasificación a la Euro 2016 de Francia.
Tras un pésimo Mundial, al que Ronaldo llegó lastrado por las lesiones y en el que el equipo se autoinmoló tras la expulsión de Pepe en el primer partido ante Alemania, recibir a Albania en el primer partido de la clasificación era lo mejor que podía ocurrirle al conjunto de Bento. Una selección fácil, partido en casa, y a poder ser una goleadora revitalizadora que pusiero todo de nuevo en perspectiva.
Pero Ronaldo no acudió al partido para descansar, tras sufrir nuevas molestias físicas, y Albania acabó pintando de negro todas las aspiraciones de Portugal de cara a la Euro con una victoria 0-1 en el Municipal de Aveiro.
Bento ha sido cesado y la Federación busca nuevo inquilino para el banquillo. Aunque todos sueñan con un José Mourinho seleccionador, su puesto en el Chelsea no le permitiría compaginar las dos funciones, pero como ya intentó hacer cuando estaba en el Real Madrid, no es de extrañar que el portugués le pida a Abramovich que le deje, cuando menos, supervisar el trabajo en su selección, y quizás hasta liderar al equipo en caso de que clasifique a la Euro en Francia.
Pero más allá de los sueños de Mourinho, queda claro que si de alguien depende esta selección en la ronda de clasificación es de Cristiano Ronaldo. El atacante merengue lleva años siendo el sustento de una selección que, sin él, no es ni la sombra del equipo que compite cuando su capitán está sobre el terreno de juego. Esta vez, la presencia de Ronaldo en el resto de partidos será más que necesaria.




