Los doctores diagnosticaron a Jade Nock, de 25 años, como anoréxica cuando empezó a quejarse de su incapacidad de mantener cualquier alimento sólido en su estómago, provocando que su peso se fuera en picada, llegando a pesar 98 libras (44,5 kilogramos).
Después de un año de alimentarse a través de un tubo, Nock, quien proviene de Walsham le Willows, una comunidad en Inglaterra, fue diagnosticada con gástrica arritmia, una condición física que provocaba que su estómago automáticamente expulsara cualquier comida que ella tragara.
Luego del diagnóstico, los doctores pudieron curar su condición con bótox. La historia de su enfermedad y recuperación en fotos.




